Sobre Explicado
Normas editoriales
Estas son las reglas con las que se escribe, se verifica, se revisa y se corrige todo lo que se publica en este sitio. Son exigibles: si una página las incumple, se arregla.
Un sitio que publica cifras tiene una obligación mínima: que cada número se pueda rastrear hasta la norma que lo fija. Estas normas editoriales describen cómo se cumple esa obligación y qué pasa cuando no se cumple.
1. Verificación de cada dato
Toda cifra publicada procede de una norma publicada en el boletín oficial o de un organismo público que la aplica. Se cita con el identificador exacto de la norma (número, fecha y, cuando es relevante, artículo o anexo), no con fórmulas del tipo "según la ley". Si un dato necesario no está verificado, no se publica: se explica el mecanismo y se remite a la fuente. Nunca se escribe una cantidad aproximada inventada para rellenar una frase.
Además, los parámetros del ejercicio (salario mínimo, bases y tipos de cotización, escala de retención, peajes, cargos e impuestos de la luz) están centralizados en una única fuente de datos de la que se alimentan las guías, las tablas, el glosario y las calculadoras. Esto no es un detalle técnico: es lo que impide que una misma cifra aparezca con dos valores distintos en dos páginas del sitio. Cuando un valor cambia, cambia en un solo sitio y se propaga a todo lo demás.
2. Jerarquía de fuentes
El orden es fijo. Primero, la norma publicada en el Boletín Oficial del Estado, en su versión consolidada vigente. Después, el organismo que la aplica y publica los cuadros de detalle: Seguridad Social, Agencia Tributaria, Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, Ministerio para la Transición Ecológica y Banco de España. Solo cuando existe doctrina administrativa o jurisprudencia que fija la interpretación, se cita esta. Un medio de comunicación nunca es la fuente de una cifra: como mucho es lo que nos hace ir a comprobar la norma. El reparto por materias está detallado en las fuentes que usamos.
3. Ejemplos numéricos
Cada guía incluye al menos un cálculo completo hecho con los parámetros oficiales del ejercicio. La regla es que el lector pueda reproducirlo paso a paso con una calculadora de mano: se muestran la base de partida, la operación intermedia y el redondeo aplicado, no solo el resultado. Cuando un cálculo real depende de un dato que el lector no nos ha dado (su convenio, su comunidad autónoma, su consumo horario), el ejemplo declara los supuestos que usa en lugar de presentarlos como universales.
4. Alcance y límites
Esto es divulgación, no asesoramiento. En la práctica significa tres cosas: no analizamos la nómina, la factura ni el contrato de ningún lector; no decimos qué debe hacer una persona concreta con su dinero; y no publicamos valoraciones de productos o empresas. Explicamos el mecanismo y las comprobaciones que cualquiera puede hacer sobre su propio documento. Cuando el asunto exige una decisión sobre un caso particular o una reclamación formal, remitimos al organismo competente (Inspección de Trabajo, Agencia Tributaria, oficina de consumo, servicio de atención al cliente o Banco de España) o a un profesional colegiado.
5. Actualización
La revisión es obligatoria cuando cambia una norma o una cifra oficial que afecte a una página, y se hace al publicarse el cambio, no al final del año. El resto del contenido se revisa de forma periódica aunque no haya cambio normativo, para detectar enlaces rotos, cifras heredadas o pasajes que ya no reflejan la práctica. La fecha de "actualizado" que aparece en cada página significa que en esa fecha se revisó el fondo del texto y se dio por vigente. No se toca por una corrección de estilo ni por un retoque de maquetación: si la fecha se mueve, algo relevante ha cambiado.
6. Correcciones
Los errores se corrigen a la vista y quedan registrados. El procedimiento, los tres niveles de corrección y la forma de avisarnos están en la política de correcciones, y el rastro de cada cambio en el registro de actualizaciones.
7. Publicidad y conflictos de interés
El sitio se financia con publicidad gráfica y esa es su única fuente de ingresos. No hay contenido patrocinado, no hay enlaces de afiliación, no hay reseñas pagadas y ningún anunciante tiene acceso previo a los textos ni influye en qué se publica o cómo se publica. Los espacios publicitarios están separados físicamente del contenido y señalados como publicidad. No se publica ninguna página cuyo único propósito sea alojar anuncios: si un tema no se sostiene por su valor informativo, no existe.
8. Enlaces externos
Solo se enlaza a fuentes oficiales, y siempre identificando el organismo en el propio texto del enlace, de modo que el lector sepa a dónde va antes de pulsar. No se enlaza a comparadores, comercializadoras, entidades financieras ni contenidos comerciales.
9. Privacidad del lector
Lo que se recoge, con qué base jurídica y durante cuánto tiempo está descrito en la política de privacidad y cookies. Las cookies de publicidad y medición no se activan sin consentimiento, y negarlo no restringe el acceso a ningún contenido.
10. Qué no publicamos
- Opiniones sobre productos financieros concretos, ni a favor ni en contra.
- Predicciones de tipos de interés, de precios de la energía o de cualquier otra variable de mercado.
- Contenido sobre el que no podamos citar una norma o una fuente oficial.
- Consejos genéricos de finanzas personales sin base normativa ni cálculo detrás.