Factura de la luz
PVPC o mercado libre: cómo decidir con tus propios datos
No existe una respuesta general, pero sí un método. Como los peajes, los cargos y los impuestos son idénticos en las dos opciones, comparar bien consiste en aislar la única parte que cambia y ponerle tu propio consumo.
La pregunta suele plantearse mal. No se trata de averiguar qué tarifa es "la más barata", porque eso solo se sabe a posteriori, sino de decidir qué parte del riesgo del precio quieres asumir tú y qué parte prefieres pagarle a una empresa para que lo asuma ella. Y para comparar dos ofertas hay un método que da un número exacto, porque todo lo demás de la factura es idéntico en las dos.
Qué es el PVPC y quién puede tenerlo
El Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor es la tarifa regulada de la electricidad: el Estado fija su metodología de cálculo por real decreto y la comercializadora se limita a aplicarla. No hay margen de negociación, ni ofertas, ni descuentos, ni permanencia. Hay tres requisitos, recogidos en el artículo 5.3 del Real Decreto 216/2014:
- Potencia contratada igual o inferior a 10 kW en cada uno de los periodos. Este detalle importa: si tienes 12 kW en P1 no puedes acogerte, aunque tu tarifa siga siendo la 2.0TD, que llega hasta 15 kW.
- Contratar con una comercializadora de referencia. Son un puñado de empresas designadas por el Estado con obligación de servicio público. Ninguna comercializadora del mercado libre puede ofrecer PVPC, por mucho que su publicidad hable de "tarifa regulada" o de "precio del mercado".
- Estar conectado en baja tensión, que es el caso de cualquier vivienda.
El precio del PVPC cambia cada hora. El operador del sistema publica los precios del día siguiente la tarde anterior, así que siempre sabes lo que vas a pagar antes de consumirlo. El término de potencia, en cambio, es el regulado sin añadidos, el mismo que explicamos en el término de potencia.
Cómo se forma el precio horario del PVPC
Hasta 2023, el coste de la energía del PVPC era directamente el precio horario del mercado diario e intradiario. Eso lo hacía muy transparente y muy volátil: cuando el mercado mayorista se disparó, la factura de quien estaba en PVPC se disparó en el mismo mes.
El Real Decreto 446/2023 cambió la metodología para amortiguar esas oscilaciones. Desde entonces el coste de la energía del PVPC es una media ponderada de dos señales: los precios de los mercados a plazo (productos anuales, trimestrales y mensuales) y los precios del mercado diario e intradiario. La ponderación de la parte a plazo sube por una senda transitoria:
| Año | Peso de la señal a plazo |
|---|---|
| 2024 | 25 % |
| 2025 | 40 % |
| 2026 en adelante | 55 % |
La componente a plazo suaviza el nivel del precio, no su forma horaria. La reforma mantiene intactas las oscilaciones del mercado diario dentro del día, de modo que sigue habiendo horas caras y horas baratas, y sigue mereciendo la pena desplazar consumo. Lo que se reduce es la diferencia entre un mes y otro, no la diferencia entre las ocho de la tarde y las tres de la madrugada. Las cuentas de cuánto se ahorra moviendo consumo están en los tramos horarios.
Tres maneras de comprar la energía
En la práctica solo hay tres estructuras de precio, aunque los nombres comerciales sean cien. Los peajes, los cargos y los impuestos son idénticos en las tres.
| Rasgo | PVPC | Indexada de mercado libre | Fija de mercado libre |
|---|---|---|---|
| Quién fija el precio | Una norma del Estado | El contrato, referido al mercado | El contrato |
| Cada cuánto cambia | Cada hora | Cada hora | No cambia durante el plazo pactado |
| Margen de la empresa | Regulado y publicado | Libre, pactado en el contrato | Libre, incluido en el precio |
| Permanencia | Nunca | Depende del contrato | Frecuente |
| Quién asume el riesgo de precio | Tú | Tú | La comercializadora, que te lo cobra como prima |
Cuatro preguntas antes de decidir
- ¿Puedo desplazar consumo de verdad? No en teoría: en la práctica. Si tienes coche eléctrico, termo de acumulación o simplemente puedes programar los electrodomésticos, un precio horario te beneficia. Si tu consumo se concentra a las nueve de la noche y no hay forma de moverlo, la parte horaria juega en tu contra.
- ¿Tolero que la factura varíe mes a mes? Con un precio horario, dos meses con el mismo consumo pueden dar importes distintos. Si tu presupuesto doméstico necesita previsibilidad, esa variación tiene un coste real aunque la media salga más baja.
- ¿Tengo autoconsumo? Cambia la ecuación entera, porque parte de tu consumo diurno lo cubre tu instalación y lo que queda se desplaza hacia la tarde y la noche. Además, el precio al que se te compensan los excedentes es distinto en PVPC y en cada oferta libre. Compáralo por separado.
- ¿Tengo permanencia en vigor? Antes de comparar nada, mira tu contrato actual. Si te quedan meses de permanencia, la penalización por salir puede comerse la diferencia que estabas persiguiendo.
La letra pequeña del mercado libre
El problema del mercado libre no es que sea caro, sino que es difícil de comparar. Cuatro prácticas habituales que distorsionan cualquier comparación rápida:
- El descuento que caduca. Un porcentaje sobre la energía durante los doce primeros meses, después del cual el precio vuelve al de tarifa. La comparación hay que hacerla a dos años, no a uno.
- La permanencia. Doce o veinticuatro meses con penalización por salida. Bloquea tu capacidad de reaccionar si el precio se queda descolgado.
- Los servicios añadidos. Mantenimiento de la instalación, asistencia en el hogar o seguros que se incorporan al contrato de suministro y aparecen como una cuota mensual en la misma factura. No son electricidad y muchas veces no se contrataron conscientemente.
- El "precio fijo" que no fija casi nada. Una tarifa fija solo fija la parte libre. Los peajes y los cargos cambian por resolución y por orden ministerial cada 1 de enero, y se te trasladan íntegros aunque tengas un contrato a dos años. Y los impuestos cambian cuando lo decide el legislador. Cómo se aplican unos y otros está en impuestos, peajes y cargos.
Cómo comparar dos ofertas de verdad
Aquí está el método, y es más sencillo de lo que parece porque casi todo se cancela. Peajes, cargos, impuesto eléctrico e IVA son idénticos en cualquier oferta con la misma tarifa y la misma potencia. Por tanto no hace falta calcular la factura entera: basta con reconstruir la parte libre de cada oferta con tu propio consumo por periodos, y la que salga más baja será la más barata también en el total.
- Consigue tu consumo por periodos. Descarga tu curva de carga horaria de la oficina virtual de tu distribuidora y agrúpala en punta, llano y valle. Usa un año completo, no un mes.
- Aísla la parte libre de cada oferta. Si la oferta da un precio total por kilovatio hora, réstale el peaje y el cargo del periodo correspondiente. Si te lo da ya desglosado, mejor.
- Multiplica y suma. Kilovatios hora de cada periodo por el precio libre de ese periodo. Ese es el único número que distingue a las dos ofertas.
- Haz lo mismo con el término de potencia. Si alguna oferta añade un margen sobre el precio regulado de la potencia, súmalo aparte: no depende de tu consumo, solo de los kilovatios contratados.
- Proyecta a veinticuatro meses. Aplica los descuentos solo durante el plazo en que estén vigentes y suma las cuotas de servicios añadidos y las posibles penalizaciones por permanencia.
El ejemplo que desmonta un descuento
Consumo anual repartido en 960 kWh en punta, 1.320 en llano y 1.440 en valle, es decir 3.720 kWh al año (80, 110 y 120 kWh al mes). Dos ofertas reconstruidas solo en su parte libre:
Oferta A
- Precio único: 0,156000 €/kWh en los tres periodos
- Descuento del 25 % sobre la energía durante los doce primeros meses
- Permanencia de 12 meses
- Parte libre mensual: 310 × 0,156000 = 48,36 €
- Con descuento el primer año: 36,27 €
Oferta B
- Por periodos: 0,175000 en punta, 0,130000 en llano y 0,090000 €/kWh en valle
- Sin descuentos ni promociones
- Sin permanencia
- Parte libre mensual: 14,00 + 14,30 + 10,80 = 39,10 €
- Igual el primer año y el segundo
La oferta A es la que cualquier comparación a doce meses habría señalado como ganadora, y la permanencia de doce meses impide además reaccionar antes de que venza el descuento. Obsérvese también que B gana sin ser más barata en punta: gana porque el 38,7 % del consumo de este hogar está en valle. Con un perfil de consumo distinto, el resultado podría invertirse. Por eso el cálculo hay que hacerlo con tus kilovatios hora y no con los de un consumidor tipo.
Una vez tengas la parte libre ganadora, reconstruye la factura completa para saber lo que vas a pagar de verdad. La calculadora de la factura de la luz aplica los peajes, los cargos, el impuesto eléctrico y el IVA de 2026 en el orden correcto y te muestra cada paso. Y para comparar catálogos completos sin intermediarios, el comparador de ofertas de la CNMC es la única fuente neutral: recoge las ofertas que las comercializadoras están obligadas a comunicar al regulador y no cobra por aparecer en él.
Qué no debería pesar en la decisión
Tres argumentos que aparecen mucho y que no aportan nada al cálculo. El primero, que una comercializadora sea "más verde": la electricidad que llega a tu enchufe es la misma para todo el mundo, porque la red es única; lo que cambia es el certificado de garantía de origen que compra la empresa. El segundo, la llamada telefónica que ofrece un descuento "solo hoy": ninguna oferta que merezca la pena caduca en una tarde, y las condiciones hay que leerlas por escrito. El tercero, el importe de una sola factura: comparar el recibo de enero con el de abril no dice nada, porque cambian el consumo, los días facturados y el reparto entre periodos.
Lo que sí pesa es el dato que tienes tú y no tiene nadie más: tu reparto real de consumo entre punta, llano y valle. Con esos tres números y el precio libre de cada oferta, la comparación se resuelve en una hoja de cálculo. El resto es publicidad. Si quieres entender qué hay dentro de ese precio por kilovatio hora antes de comparar nada, empieza por el término de energía.
Preguntas frecuentes
¿Puedo contratar el PVPC si tengo 15 kW?
No. El artículo 5.3 del Real Decreto 216/2014 exige tener una potencia contratada igual o inferior a 10 kW en cada uno de los periodos. Con 15 kW estás en tarifa 2.0TD, pero fuera del PVPC, y solo puedes contratar en el mercado libre. Si bajas la potencia por debajo de 10 kW en los dos periodos, recuperas el derecho.
¿Cambiar de comercializadora tiene coste?
El cambio en sí es gratuito y lo gestiona la comercializadora entrante. Lo que puede tener coste es romper una permanencia pactada con la saliente: en ese caso se cobra la penalización que figure en el contrato. El PVPC no tiene permanencia de ningún tipo, así que salir de él nunca cuesta nada.
¿El PVPC es más barato que el mercado libre?
Unos años sí y otros no, y depende además de cuándo consumas. El PVPC traslada directamente el coste horario de la energía sin margen de riesgo, lo que históricamente lo abarata en periodos tranquilos y lo encarece en crisis de precios. Una tarifa fija cobra ese riesgo en forma de prima. Por eso la pregunta útil no es cuál es más barata, sino cuánta variación estás dispuesto a asumir.
¿Qué pasa con el autoconsumo si me paso al PVPC?
Puedes tener autoconsumo con excedentes acogido a compensación simplificada tanto en PVPC como en mercado libre. Lo que cambia es el precio al que se valoran los excedentes: en PVPC lo fija la normativa por horas, y en mercado libre lo pacta cada comercializadora en el contrato. Revisa ese precio antes de cambiar, porque en instalaciones con muchos excedentes pesa bastante.
¿Qué significa que una tarifa es indexada?
Que el precio de la energía que te factura la comercializadora sigue el precio horario del mercado mayorista, al que se suma un margen fijo pactado, normalmente en euros por kilovatio hora consumido o en una cuota mensual. Se parece al PVPC en que el precio cambia cada hora, pero no es lo mismo: la fórmula, el margen y las condiciones las fija el contrato privado, no una norma.
¿Cómo sé cuánto consumo en cada periodo?
En la oficina virtual de tu distribuidora puedes descargar tu curva de carga horaria de los últimos años, hora a hora. Agrupa esas horas en punta, llano y valle y tendrás los tres totales que necesitas para comparar ofertas. Tu factura también trae ese reparto, aunque solo del periodo facturado.
Fuentes
Las cifras de esta página proceden de normativa publicada y de organismos oficiales. Enlazamos la fuente para que puedas comprobarlas tú.
- Real Decreto 216/2014, por el que se establece la metodología de cálculo de los precios voluntarios para el pequeño consumidor de energía eléctrica, BOE. El artículo 5.3 fija el requisito de potencia contratada igual o inferior a 10 kW Consultar Real Decreto 216/2014, por el que se establece la metodología de cálculo de los precios voluntarios para el pequeño consumidor de energía eléctrica
- Real Decreto 446/2023, de 13 de junio, de indexación del PVPC a señales a plazo y reducción de su volatilidad, BOE. Introduce las referencias a mercados a plazo y la senda de ponderación hasta 2026 Consultar Real Decreto 446/2023, de 13 de junio, de indexación del PVPC a señales a plazo y reducción de su volatilidad
- Ley 24/2013, del Sector Eléctrico, artículo 17 (precios voluntarios para el pequeño consumidor y tarifas de último recurso), BOE Consultar Ley 24/2013, del Sector Eléctrico, artículo 17 (precios voluntarios para el pequeño consumidor y tarifas de último recurso)
- Comparador de ofertas de energía, Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Buscador oficial y neutral de ofertas de electricidad y gas registradas por las comercializadoras Consultar Comparador de ofertas de energía
- Resolución de 18 de diciembre de 2025, de la CNMC, por la que se establecen los peajes de acceso a las redes de transporte y distribución de electricidad para 2026, BOE Consultar Resolución de 18 de diciembre de 2025, de la CNMC, por la que se establecen los peajes de acceso a las redes de transporte y distribución de electricidad para 2026